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jueves, 25 de julio de 2013

Un Camino que Tomar [Yabutaro, Daitaro] [4/4]

Autor: Midori
Pareja: Yabutaro/Daitaro
Género: Romance♥ angst♥ 
Advertencia: Espero les guste el final de este maravilloso serial :3!
Aclaraciones: Hice sufrir un poco a un personaje pero bueno x3!

HOLA!! quiero darles la bienvenida a Yabutaro, este serial que tanto me gustó escribir, el mejor fic elaborado por mua :´3! espero me perdonen o vayan por mi cabeza al haberme tardado tanto ;3!! nos vemos abajo!



Un Camino que Tomar
Capítulo 4: Mi Último Recurso



Desperté de algo llamado “casi un sueño eterno”, yo no quería despertar y sabía bien por que. Me froté los ojos, y en un instante me senté a admirar como la lluvia caía caudalosamente sobre la ciudad, estaba feliz al notar como me había enfermado, sentía que lo necesitaba. Me lo merecía.

Bajé a desayunar, y resolví en comerme dos huevos fritos, aunque me encontraba en una peligrosa situación, iría al colegio, necesitaba recuperar algo a como de lugar. Se podía decir que ahora a pesar de estar enfermo, sentía una carga menos pero no. No solo me sentía un traidor sino que también había perdido dos cosas muy importantes, y al poner las manos en el fuego por una, no podía permitir su escape. O más bien debía recuperarlo.

Tenía que, yo solo era tuyo todo tuyo, tal y como lo habías dicho.

Tomé mi paraguas y me encaminé bajo la lluvia, a un destino de quien sabe qué final, solo el final, de esa tarde.

Bastante lluvioso, pero queriendo cumplir con mi palabra del alma, seguiría caminando no importa como. Aquellas calles desiertas como un paisaje, y aquella única persona que atraviesa aquel lugar, aquel momento, podría ser retratada en un cuadro. Mojado y enfermo, pero fuerte.

Llegué al fin, pero, Daiki estaba en la entrada.

¿Qué hacía ahí? ¿Qué debía hacer yo?

-No estoy intentando dar contigo, no te preocupes—, respondió sin mirarme, mantenía la mirada en algún punto fijo, temía por que entendía aquello.

Entré sin dudar mas, debía enfrentarlo y ya. Pero por si acaso, me quedé en la puerta esperando lo impensable, solo para cerciorarme de que nada pasaría entre ambos. Yabu nunca llegó, menos mal, Daiki tenía moretones por todos lados, pero realmente, los sentimientos que dominaban su ánimo lo hacían ver aún peor.

Al ver como Daiki estaba entrando al instituto, yo mejor me fui, directo a mi salón y me senté, que al hacerlo sentí desfallecer, no podía más, estaba agotado.

A la hora del recreo me sentí más fuerte y pasé junto al salón de Yabu, y él allí estaba, intentando concentrarse en su libro, pude alcanzar a ver “Un camino que tomar” de la autora Midori Yamashita. Conocía muy bien a la autora y me había leído algunos libros suyos, de hecho lo usaría como tema de conversación o algún pretexto por si acaso.

-¡Me encanta esa autora!—, se sobresaltó al oírme, mis pasos eran sigilosos.

-¿Qué haces tú aquí?—aunque tajante, yo iba a ser más fuerte. A ver si lo lograba.

-Quería hablar contigo—comenté sentándome en frente suyo.

-No hay necesidad, ¡así que no tengo nada que ver contigo!—, dijo y se estaba marchando.

-Yo corté con Daiki—dije y se detuvo. Me giré y ya había llegado a la puerta—. Por favor dame otra oportunidad, yo-

-¡Eso no te da derecho a querer estar conmigo, eres libre!

Finalmente se marchó, y yo empecé a marearme, tan débil como estaba tenía que regresar a casa, pero aún no podía rendirme.

Nos tocó gimnasia ese día, justo ese día, aprovechando la escasa llovizna, nos sacaron a correr en el playón, ya que el gimnasio interior estaba siendo reparado por problemas eléctricos.

El curso de Yabu estaba a un lado de la cancha, y el de Daiki justo al lado, vaya que a Dios le gusta ponerme a prueba. Aunque Dai-chan me mirase, ya no me importaba, y como me veían los dos, alcé mi brazo en alto saludando a Yabu quien no hizo más que girarse, Ya basta por favor. Me detuve casi en seco y fui atropellado por los demás que venían detrás de mí, lamentablemente terminé en el suelo. Me embarré la cara.

Que vergonzoso por Dios.

Me separe un poco del suelo haciendo fuerza con mis brazos y no pude soportar esa asesina mirada de Daiki, aquella indiferente, lastimosa, y furiosa de Yabu.

¿Qué pensaba recibir? Yo era el Judas, yo no tenía corazón.

Finalmente seguí corriendo, solo me limpié el rostro con mi manga y es todo, no podía reportarme enfermo ni tampoco parar de correr o se me venía el profesor encima.

Gimnasia terminó, luego de ir a cambiarme pude darme cuenta cuán afectado estaba mi organismo, tanto que apenas si podía caminar. Pero hice un gran esfuerzo y pude volver al salón a tiempo.

A pesar de que intenté acercarme a Yabu en los otros recesos, no podía ubicarlo, siempre hallaba la manera de escapar de mí, y es que ya no podía correr. Podía caer en el intento y me llevarían a enfermería, cosa que no iba a permitir, tenía que recuperarlo.

Y recuperar aquellos recuerdos que… me fueron arrebatados como objetos valiosos, que ahora solo queman en mi interior…

Trato de mirar el cielo cubierto de aquella negra y espesa nube que hace temblar a mi interior, ¿Podía el creador ayudarme o darme una mano suya para ayudarme?

Le pedía a gritos en mi interior, que se detuviera, pero, seguía lloviendo. Y ahora lloraba por fuera.

El timbré sonó y me levanté del asiento, tomando mis cosas y guardándoles con rapidez. Esta vez si correría y lo alcanzaría, ya no me importaba que los demás me vieran.

La puerta de la escuela estaba llena de alumnos, y yo me uní con los otros para poder encontrarlo, y así fue. Se veía como cada vez se alejaba más y más. Entonces fue así que comencé a correr y por fortuna no pareció recatarse de mi acto que se sorprendió mucho al haber alcanzado mi brazo.

Me quedó mirando como la primera vez que nos besamos, maravillado, totalmente atónito ante la situación. A eso yo respondí con una sonrisa. Pero solo recibí un semblante frío y odioso.

Deja de mirarme así… Dime que me has extrañado.

-No me toques—deshizo nuestra unión y siguió caminando, fui tras él.

Cruzamos la esquina donde nos separaba y se giró a verme, solo recibí que se quedara quieto un momento para luego abofetearme.

-¿No me querías volver a ver? Deja ya de insistir.

Volvió a correr, así que volví a levantarme, a pesar de que mi corazón estaba destruido ya nuevamente, fui detrás de su persona. No debí seguir, apenas logré reincorporarme pero no podía dejarlo ir nuevamente, tenía que lograr algo… algo bueno. Mi corazón ya no daba más, o era eso, o realmente iba a morir.

Corrí varias cuadras tras él pero a pesar de todo, como lo hacía también, y que mi cuerpo no daba más. Me caí.

Otra vez me caí, ¿Volvería a levantarme?

Me quede viendo como su figura se desvanecía en el horizonte, palpé mis piernas con mis manos y las sentía muy pesadas. Con mayor esfuerzo al de horas antes volví a levantarme, saqué mi celular del bolsillo y envié un mensaje a mi madre avisando que no volvería a casa ese día.

Lentamente y pensando, a cada minuto se hacía muy tentadora la idea de poder ir hasta a su casa a buscarlo, cosa que hice. A continuación con la poca fuerza que tenía, llegué a su casa, y me quede acurrucado bajo su ventana, esperando que me viera. Pero las horas pasaban y nada pasaba.

¿Me habría visto o solo no quería hacerlo?

Solo había tenido que elegir un camino que tomar y yo te elegí a ti. Susurraba por lo bajo mi próximo discurso si venía por mí.



Las horas pasaban y nada sucedía, había visto como sus padres entraban a la casa y por suerte no se daban cuenta de mi presencia a un costado de la casa, eso lo agradecí.

Cambiaba de posición tanto podía, ya había llegado la noche.

Más tarde mi estómago comenzó a crujir pero no había traído nada, revisé mis bolsillos y no tenía nada. Pero no importó, yo solo esperaba a que saliera Yabu.

Conforme se hacía más y más tarde el frío aumentaba, no me servía de nada el abrigo que había llevado, por lo que me acurruqué un poco más y empecé a dormirme.

Tan solo estaba vacío, y se sentía tan feo, con la poca cordura que duraba mientras me desvanecía al mundo de los sueños, podía temblar de frío y sentir como se me mojaba el rostro. No importaba cuánto tiempo pasaría, volvería al día siguiente y al siguiente, daba lástima pero, si era ésa la forma de pagar por mis errores, creeme que por ti Yabu, lo iba a hacer.

En la oscuridad de la noche, cuando todos duermen, un alma se mece entre el sueño y en la realidad mientras mueve su cuerpo acompasado, por el frío que arrebata con fuerza el poco calor que posee su cuerpo.

El día siguiente llegó con rapidez y desperté con mucho dolor en el cuerpo, mi cabeza dolía un montón pero al menos ya podía moverme. Me paré para mirar su ventana en lo alto. Pero nada.

Si ya sé, volveré mañana te lo prometo, ¿podrás perdonarme?

Volvía la calle para marcharme, mi mochila parecía pesar el triple que el día anterior, pero eso no tenía cabida, lo que más pesaba… lo que más costaba, era aguantar tu ignorancia hacia mí.

Cuando estábamos juntos a cuando recién nos habíamos conocidos tus ojos siempre centelleaban, siempre vi en ti el ejemplo que de persona que Daiki no podía darme. Es cierto—detuve mis pasos—. Ahora recordaba a aquella persona que una vez estuvo a mi lado.

Continué caminando y llegué a esa esquina que tanto representaba en mi vida, esa misma que hacía eco en mí, la de “Un camino que tomar” como aquel libro. Me preguntaba a cada paso si mi destino sería como aquel libro, un final cruel y sádico, lleno de lágrimas de sangre sin parar.

También me puse a pesar si mi vida acabaría en el infierno, de seguro había hecho tanto mal a aquellas dos personas que no merecía el perdón ni del mismo creador.

¿Qué irás a hacer ahora Ryutaro?

Alguien me abrazó por la espalda, ¿pero quién era? Sentí como apoyaba su cabeza en la mía, quizá era Daiki. Otra vez no. Como le haría para alejarlo de mí otra vez, me hice esa misma pregunta una y otra vez.

-Ryutaro—dijo, comprendí que ese era… Yabu.

Estaba estático, y es que estaba enfermo, ¿Estaba imaginando cosas?

-¿Kota kun?—interrogué nervioso, se notaba en mi voz

-Gomene—¿Qué?

-Yabu, ¿lloras?

Me había girado y le hablaba frente a frente, el sollozaba.

-Tu también lloras—dijo.

Era cierto, me toque el rostro y estaba llorando.

Yo solo lloro sin darme cuenta cuando se trata de alguien especial, y lo he demostrado todo este tiempo.

-¡Lo siento Ryu chan!—me abrazó—. Te he extrañado mucho, no sabes cuánto, me hacía el duro pero por dentro quería que estuviéramos juntos. Ya comprobé que Daiki te odia, el mismo me lo dijo.

A Dai chan realmente le había herido aah, que bárbaro, pero… recupere lo que mas amaba.

-Ryu chan…

-¡Yabu!—lo interrumpí—. Te Amo♥—, por favor no volvamos a pelear.

Volvió a besarme como la primera vez, en la misma esquina, me dijo que me amaba y que ya nada podía interponerse entre nosotros. Me comentó que todo ese tiempo había estado llorando, me sentí identificado.


Ocurrió eso por que me quieres, y yo te quiero… nos amamos.


Aquel tiempo aprendí que hagas lo que hagas, nunca engañes a tu pareja, o andas con una o la otra, por que la terminarás pasando muy mal. Yo tuve un final feliz, pero no siempre puede resultar ser así.


Y bien? :3! Gracias por leer este Yabutaro hasta el fin, que tengan una buena navidad, lectoras, se las quiere mucho :3!!

martes, 18 de octubre de 2011

Un Camino que Tomar [Yabutaro, Daitaro] [3/4]

Autor: Midori♥
Pareja: Daitaro y Yabutaro
Género: shonen ai
Advertencia: nada, leer bajo su propio riesgo xD
Aclaración: Aaah nada, cuidado de no llorar xD
Capítulos Anteriores: ♥1 ; ♥2

Hola!! estoy de paso^^mentira xD recién salido del horno el tercer cap!!!! así es, se estiró y habrá otro cap final, no se como pero me las arreglaré con el último cap^^ estaba por publicarlo y decidí echarle un vistazo, así que lo pude alargar un poquito y corregir pequeñeses :L muy bien, siento haber tardado tanto, así que culpenme si desean x.x  Douzo~

Dedicado a : Yumi y Tsuki

Un Camino que Tomar
Capítulo 3: Un Millón de Lágrimas

Regresé a clases no muy contento, pero hice lo mejor posible para aparentar estar bien, Daiki no me soltó en ningún momento, su agarre era terco, pero no podía hacer nada, estaba acorralado, tenía tanto en que pensar.

Mi pequeño corazón sentía un gran lazo por esos dos, pero eran tan fuertes que no resistiría por mucho… solo tenía… un camino que tomar.

Tome asiento y mi vista se fijó en la ventana, unas hermosas rosas rojas acumuladas en un sitio formando un corazón había en el patio. No pude evitarlo sonreír, una sonrisa que desbordaba mis sentidos, yo sabía de quien se trataba. Un chico me hacía señas, era quien pensaba. Use como excusa que estaba ayudando en la biblioteca y no me dio tiempo de ir al baño y me dejaron salir.

A toda carrera bajé los escalones de una de las esquinas del lugar, aunque había un camino más corto yo tenía que evitar que Daiki me viera. Una vez llegué al primer piso brinqué hasta la puerta y seguí corriendo hasta que lo ví, me vio y me sonrió complacido.

-¡Yabu sempai!

Lo abracé con todas mis fuerzas, lo quería, como lo quería. Me besó la frente y apoyo su frente con la mía, rasgo característico y propio de él, rompió con la distancia que manteníamos y me besó, su caricia en mi cabello me hizo sentir tan bien, que al acabar el beso aún seguía con los ojos cerrados, los abrí y me miraba algo maravillado.

-No se cómo pude estar sin ti—, sus ojos se fijaron en los míos mientras se daba tiempo para seguir, se en serio—. Sabía que estarías mirando por la ventana—no podía creerlo—desde que te conocí, distraerte con el afuera ha sido algo tan… tuyo, eso me sirvió.

Yo solo volví a sonreírle mientras seguía prendido de su cuello y aproveché para cortar la cercanía que nos separaba arrebatándole un beso de aquellos carnosos y sensuales labios.

-Mmh, ricos y suaves—rió mientras tocaba mi cabello enredando sus dedos.

Por un momento estaba ansioso, quería mostrarle la mejor de mis sonrisas para que supiera cuánto lo amaba, yo lo amaba… no puedo negarlo. Pero al otro momento dejé a un lado la smile para mostrar una parte de mi verdadero yo, sentía que él era mi única fiable pareja, Daiki había perdido ese lugar.

Mi rostro se había puesto pálido y mi expresión era bastante mala, sople con la nariz para adentro y carraspeé mi garganta para limpiarla y sin decir nada, Yabu volvió a enrollarme con su brazos escondiendo mi rostro en su pecho… comencé a llorar.

-Ryu-chan, mírame—su mano mantenía mi mejilla, me tomó la barbilla y la levantó—, no permitiré que Daiki nos separé, ¿está bien?

No, no estaba bien, lo estaba pero, tenía que hacer algo si o si, no podía mantener más una mentira de esa magnitud… no cuando amaba a otra persona, o a dos.

Asentí secando mis lágrimas y volví a esconderme en su pecho, deseaba que la tierra se abriese y me tragase en ese mismo instante, aunque sus caricias a mi cabeza eran de lo más sinceras posibles no lo merecía, la idea se me había hecho un gran bulto en la cabeza que decidí quitar su mano.

-Debo regresar o sospecharán—dije lamentando.

-Esta bien, asegúrate de comer bien y acostarte temprano, te veo mañana—, cautivadora sonrisa, para a alguien que no lo merece…

Me alejé un poco más motivado, mi siguiente paso era, cómo iba a decirle a Daiki la verdad, o en realidad, cómo iba a cortar a Yabu, ¿qué debía hacer? Me mordí el labio inferior en muestra de rabia y molestia.

-No te hagas daño mi precioso niño—Dai ya estaba frente a mí y ya era hora de irnos—, te llevo la mochila, te noto muy distraído hoy—, se veía normal, eso demostraba que no sabía nada, suspiré—, ¿examen?

-No, es solo que estoy algo cansado—ni siquiera lo veía, miraba la ventana y estiraba mis brazos.

-Quizá esto te despierte.

Lo vi y se veía ansioso, parecía ser que algo me esperaba, entonces sacó del bolsillo de su mochila un pequeño osito plano como los llaveros de que habían hecho los chicos de Nobuta Wo produce, pero este era rojo con el borde negro y el osito sonreía en forma de “:3”.

Qué debía… ¿Cómo tenía que reaccionar ante eso?

Hora de fingir… con Yabu me salía perfecto, con Daiki también podría funcionar.

-¡Dai-chan! ¡Me encanta!—lo abracé por inercia.

Si, lo necesitaba y lo hice por afecto, eso si no había sido fingido, aah Dai-chan~ a ti tampoco te merezco.

-¿Te gusta? Lo compré para los celulares, pensé que sería lindo tener para pensar en el otro, ¿no crees?

-Que lindo es Daiki—me besó la mejilla como agradeciendo ese pequeño gesto.

Continuó mimándome hasta la salida cuando me tomó la mano y emprendimos el camino a casa, al menos había logrado relajarme y podía apreciar su compañía sin fingir nada.

Conforme caminábamos mi cabeza se atrofiaba intentando buscar algún tema en general para hablar, pero nada salía, la desesperación era muy pesada, se estaba volviendo mi peor enemigo aquella traición, y esa emoción de mentirle al otro se iba transformando en un sentimiento, pronto no podría más.

Cuando pensé que no podía ser peor a lo lejos vislumbré a una persona muy, demasiado, similar para mi gusto, ¡era Yabu!, había olvidado decirle que no podría acompañarlo, no recordaba la nota que me había dejado, más bien ahora si pero… demasiado tarde.

-¿¡Qué haces tú aquí!?—la sonora voz de Daiki me asustó y lo miré en señal de desaprobación por eso.

-Estoy haciendo mi trabajo escolar—, respondió mientras lo observaba de una manera tajante.

Yo no sabía en donde poner mi cara, estaba tan disgustado conmigo mismo que la única manera de no acabar llorando en frente de ellos y desmayándome, era terminar con eso ya, aún así, no sabía con quien dejarme.

Si los dejo a los dos… no, no iba a salir perdiendo, ambos me importaban, aunque…

-Yo-

-Espérame Ryuu-chan ya regreso con la pala—dijo Daiki haciéndome callar. Aproveché para acercarme a Yabu.

-Yabu sempai—susurré.

-Ryuu-chan, no pudiste deshacerte de él ¿no es así?—, esa caricia que me hacía volar, ¿por qué tenía tanto poder en mí?

-¡NO LO TOQUES!

Nos vio, pero cómo…

-¡TE DIJE QUE TE ALEJARAS DE ÉL!

Yabu voló contra la pared de aquel terreno, escuché su golpe y juraría que se me estrujó el estómago ante tal acción de Daiki contra él y con eso, el ruido del golpe.

Me tapé los oídos…

-¡Nadie me obliga a hacer algo que no quiera!

Igual podía oírlo todo.

No le costó nada, pues era más alto, lo agarró de los hombros y lo empujó contra la otra pared, pude ver el rostro de Daiki volverse molesto por el dolor. Comienzo a llorar. Por último se fue contra el más bajo para propinarlo varios puños y cuando sus manos rodean su cuello no pude evitar moverme.

Si continuaba paralizado habría sido muy lamentable.

-¡DETENTE!—me puse sobre su espalda y lo jalé, a duras penas lo quité de Arioka y abracé al menor, mire con tristeza a Yabu—, ¡vete de aquí, no quiero volver a verte nunca!

Eso había sonado doloroso, me imagino el corazón de Yabu volverse escombros, rompiéndose de un momento a otro, desmoronando todo lo que había construido, y ahí, perdía yo, por que… él me había contado que yo vivía dentro de el mismo.

Kou-chan se paro y se dio media vuelta de manera lenta, comenzó a caminar cada vez más rápido, lo último que pude ver de su figura fue que corría. Estaba pensando si ir o no por él, pero no podía abandonar a Daiki quien había perdido la conciencia, por lo tanto seguía arrodillado con él en el piso y llorando desconsoladamente.

Me puse en frente de Daiki e intenté despertarlo, mis palabras salían tan lastimadas, como si la golpiza que los dos se hubiesen dado me hubiera dolido a mí. Las saladas y tristes lágrimas mojaron la cara de Arioka y despertó.

-Ryuu-chan…

-Dai-chan, estás bien—sonreí—, siento por lo que hayas pasado.

-Por ti… lo haría de nuevo—otra vez sonrió para mí.

Su rostro estaba poniéndose morado, al menos en algunas partes, le ayudé a levantarse y coloqué su mano izquierda en mi hombro entonces así pudimos volver a su casa, que no había nadie, menos mal.

como si la golpiza que los dos se hubiesen dado me hubiera dolido a mí… y así era.

Una vez pude convencer a Daiki de quedarse en cama, volví al lugar del hecho para hacer su trabajo y el mío por consiguiente… ahí estaba Yabu.

Se volteó al sentir otra presencia, me miró afligido, yo lo imité por unos momentos sentí esa unión que ambos teníamos y creí que quizás podría comprender lo que había sucedido pero no, quitó la vista de mí y tomó su mochila. Entre eso descubrí sus ojos algo hinchados, pasó a mi lado sin verme y se retiró.

¿Podría todo eso haber sucedido?

Tal vez, solo quizás, todo había sido producto de mi enorme imaginación y desazón que percibía a través de todos mis sentidos en ese momento. Me giré y lo vi irse, era verdad maldita seas.

Aquel cariño, ¿qué había sucedido con aquel cariño que yo mismo le había brindado en la mañana cuando me regaló esa gigantesca flor para llamar mi atención? ¿Por qué tenía que tener ese resultado? ¿De verdad era el final? ¿Podría cambiarlo?

Cuando amas a alguien con tanta intensidad nada importa, haces lo impensable, lo imposible se apodera de ti y consigues estar con ella a como de lugar.

-¡Yabu espera!

Se detuvo un momento sin girarse, una vez oyó mis pasos corriendo tras de si empezó a trotar.

No por favor no me hagas esto, yo te quiero a ti.

-¡Yo te quiero a ti! ¡Yabu yo te quiero a ti!—salía de mi boca apenas, el aire era necesario al correr.

No me escuchó o no quiso creerme que no paró, pero yo tampoco, pero aquellos recuerdos.

-Por ti… lo haría de nuevo.

Me detuve en seco.

¿De verdad estaba haciendo lo correcto?

Volví a moverme, sentía que si no lo recuperaba jamás me lo perdonaría y es que aquel sentimiento de traición que me invadía hacía tanto mal en mí que mi cuerpo al cansarse se volvió algo frágil pues, me encontré en aquella esquina donde nos separa siempre, me dolía todo.

Había llegado la hora, cuál camino debía escoger.

Inmediatamente me empezaron a llegar todos los recuerdos vividos con ellos y no podía comprender por que uno muy fuerte se estiraba para el lado del otro, tal vez eso era el amor, y ahora Yabu había desaparecido, no sirvió de nada solo seguir parado.

Vuelvo a llorar, miles de gotas esparciéndose por el camino a casa de Daiki, llegué en nada de tiempo. Arioka estaba afuera.

-¿Qué te paso? Tardabas e iba por ti—apenas podía estar en pie, ¿tanto me amaba?

-Estaba Yabu—escuchó por mi parte de mi boca agitada.

-¿Te hizo algo verdad?—seguía enojado—, ya verá-

-No—interrumpí, bajé la cabeza—. La verdad es que… Daiki yo—lo miré a los ojos—, te he estado engañando con Yabu hace más de tres meses.

Creo que eso lo fulminó lo suficiente, se puso a llorar mientras decía que era un tonto y cómo no pudo sospechar nada, por último… me miró fijamente a los ojos.

-Tus ojos son oscuros y renegridos como tu corazón y tu conciencia… Morimoto Ryutaro—, acabó con voz temblorosa y tajante.

-Yo-

-Vete de aquí, y no regreses, ¡por que no volveré a pelear por ti!

¿Ya ves que por mí no lo harías de nuevo?

-Lo siento—segunda voz temblorosa en el aire y otras miles de lágrimas fluyendo por doquier.

No dije nada más y salí de inmediato de su vista, no podía concebir el continuar ahí mientras me miraba de esa forma tan correcta, pues si, yo era el traidor, estaba bien hecho, solo lamentaba una y mil millones de veces haberlo lastimado así, como lo pensé… No lo merecía.

Me aparté de su vista como quería y seguí caminando, el clima estaba volviéndose vertiginoso, parecía que la tormenta que había aparecido en solo minutos ya estaba sobre mí.

Era intenso, es decir, frío, mojado, duro y doloroso, aquellas gotas que ya caían sobre mi ropa, y es que me había detenido en el parque a descansar. Que día más terrible había vivido, quizá todo había terminado pero, quería intentarlo una vez más, recuperar aquello que tanto anhelaba, mi querido Yabu.

Me levanté del asiento el cual llevaba sentado por varios minutos, cerca de una hora y continué mi regreso a casa, recuerdo que al pararme comencé a temblar y la respiración costaba, la mezcla de sentimientos traicioneros otra vez estaba derrumbándome, que tristeza.

A duras conseguí moverme mientras el cielo seguí lloviendo sobre mí persona, una, dos… un millón de lágrimas celestiales me acompañaban, un millón de gotas me decían “no estás solo, yo lloro por ti” de tan solo mirar el cielo, podía contemplar el clima rugiente y desesperante, nada más seguí caminando… hasta llegar a casa.

Continuará



Digamos que valió la pena la espera xD a menos que hayan querido que sea el cap final xD
Bueno yo se que falta uno pero ahi veremos como Ryuu se las hace para recuperar al cabeza de nuez de Yabu LOL!! Arigatou por leer :D

Bye-chan~

viernes, 23 de septiembre de 2011

Yo la coleccionista de imágenes xD [Hey! Say! JUMP]

OHAIO!!!~ vengo a molestar por que me encanta molestar y por que otra cosa no tengo que hacer xD además no puedo oir musica xD y lo estoy cumpliendo u.u es que hice una apuesta con mi gemela mery, la que oye música y no aguanta estar sin ella pierde y tiene que leer un fic yuri ¡waka! Dx mejor seré fuerte e intentaré ganar xD he de decir que es difícil levantarse a la mañana y no oír nada Jump o News xD peor aún, soñé que perdí la apuesta x´DDD a ver... a mi me encanta coleccionar fotos, bueno a quien no xD pasen por mi galería de curiosidades xD a ver...


Primero quiero hablar de mi locura, de mi admiración y amorosidad digamos xD Daiki.... a quien amo, adoro, admiro y su cabello, su sonrisa, sus pestañas, sus pasos, su forma de ser, etc etc etc Gracias por existir Mi querido Daiki *¬*








Me llevas a algún lado?? me perdí xD amo ese color *O*
Me estoy leyendo el manga!! esta muy bueno xD os recomiendo :)
Me da ternura ^^










Estoy decidida a hacer un fic Daitaro pronto!!!!!!! ^^






No importa cuál pose uses, siempre sales bien, eres muy fotogénico y adoro eso *O*

Señor Johnny por que SIEMPRE Inoo Kei sale atrás o al costado y casi no canta??, me encanta su humor y su rostro^^ insisto, debería salir más adelante¬¬
Para ser el líder eres muy buena onda, tienes una risa muy linda y definitivamente eres agradable ^^ yo no veo que tengas lados duros o firmes aún xD te kiero Yabu *-*
Tu y yo nos llevaremos bien, a ambos nos encanta el inglés y somos locos xD no lo niegues, eres un jump así que de por sí eres agradable e interesante xD mataría por encontrarte por ahí y pedirte una foto :B ^^


A mi me dabas miedo en Gokusen o.o pero cuando te conocí en los making note que no tenía por que ponerme así xD simpático, con humor yyy algo payaso, más que los demás pero así me gustas xD no cambies ^^

PD: mataré a Hikaru si vuelve a burlarse de ti en los making o.ó ok no xD (hablando del making off de "Arigato").
Y yo que pensé que serías mi favorito, pero tu solo le pasaste la coronita a Daiki Arioka x´DDD

He empezado a darme cuenta por que Yumi te tiene de favorito xD así que no podía excluirte x´3 tienes una linda sonrisa >///< arigato por existir Yuto sigue siendo como eres y no cambies ^^
Amo Love Parade, y como eres el favorito de mi gemela tampoco podía dejarte afuera xD eres como un pequeño peluche ^^ esa inocente sonrisa es una de las mejores xD Gracias por todo su esfuerzo Chinen Yuri ^^


Bueno basta, en otro momento subo más fotos estúpidas xD y con los demás miembros xD
Gracias por pasarse y si comentan esta entrada son tan frikis y o fandoms como io x´3
Se los quiere :D

Bye-chan~


lunes, 19 de septiembre de 2011

Dime Por Que... [Yabutaro♥][Capítulo Único]

Autor: Midori♥ (Yo).
Pareja: YabuTaro (Yabu Kota, Ryutaro Morimoto).
Género: Shonen-ai.
Advertencia: Muerte de personaje.
Aclaración: Las letras en cursiva son pensamientos.
Tipo: One-shot.

Holas!! :L bueno ando de pasada y como no fui a ningún lado les traje un fic recién salido del horno :D no se lo dedico a nadie por que tiene un final de lo peor T.T mátenme pero es culpa de oír un sonido bien triste y lindo *O* si quieren oirlo visiten este Link♥ ^^ espero reponerme, ando con dolor de cabeza, garganta y oídos D: así puedo terminar "un camino que tomar" x)


Dime Por Que...

Por que ya era muy tarde cuando me di cuenta de tus sentimientos… dime por que…

Ryutaro ya conocía a la pareja, tenía muy en claro los sentimientos de uno al otro, pero había algo que lo desconcertaba, y era el hecho de que el mayor siempre le lanzaba una mirada completamente animada y de cariño, muy diferente a las que usaba con Hikaru.

Se dio cuenta al poco tiempo que sus sentimientos por esa persona no eran diferente como los de Hikaru, siempre se envolvía con ese manto cubierto de alegría y ese sentimiento de amor en su interior. Pero… no se lo podía decir… Decir que estaba enamorado sería una terrible traición a su amigo, no quería, no debía pero, no podía resistirse a esa mirada.

Una tarde de mucha llovizna Ryutaro estaba dando vueltas por la casa, le temía a los rayos pero no podía hacer nada, estaba solo así que sin pensarlo salió a buscar a alguien para que lo ayudase a entretenerse.

Dominó sus miedos por un momento para salir bajo la inmensa lluvia que caía sobre la ciudad y logró llegar bastante lejos hasta que perdió su paraguas en el trayecto. Estaba muy asustado, y como no había nadie en la calle no le quedo de otra que salir corriendo.

Lamentablemente y para su mala fortuna calló al piso estampillándose contra el agua, se acabo mojando completamente y al pararse le fue aún peor. Su mirada agigantada, sus temblorosas manos y su miedo aumentaron. Sus ojos chocaron con él, ¿por qué tenía que pasarle eso?

-Ya-Yabu sempai—, su pronunciación era débil.

-Ryutaro, ¿qué te paso?—, de pronto sus manos tocaron mis hombros— ¿Estás bien?—, mi temblor se hace más grave—, déjame llevarte a mi casa, no esta lejos de aquí, o podrías enfermar.

No tuve más opción y me dediqué a asentir, esta atracción que siento por ti, no me la quita nadie…

El camino no era largo, tal y como Kota había dicho, pero para el pequeño hámster, no solo era largo sino que estaba lleno de profundos sentimientos, ya que el mayor no lo soltaba, sus manos ejercían gran agarre, y las miradas de aquella vez, ¿estaría el mayor atraído hacia él?

-Toma asiento por favor—ya estaban dentro.

-Pero estoy todo mojado.

-Toma un baño caliente y te presto ropa.

-Hai.

Yabu entró al baño, Ryutaro estaba algo tímido, no le gustaba que los demás lo vieran desnudo en una tina—, dejaré la ropa aquí y me iré—, dejo la ropa y se fue, al menos la cortina no dejaba ver el increíble sonrojo del pequeño. De solo pensar que la cortina pudo haber no existido, se sumergió más en el agua.

-Hasta cuando aguantaré sin decírtelo…

Suspiró.

-¿Decirme qué?

Yabu aún seguía ahí, y Ryutaro estaba sin habla, no podía creerlo y encimas estaba mareado, ¿Qué haría?

-Ryu-chan, que quieres decirme, tienes mi confianza—, sonrió.

No de nuevo, detente Kota.

Se limitó a negar con la cabeza mientras mantenía sus ojos cerrados y con fuerza—, No es nada, en serio.

Kota lo miro con confusión—, no entiendo, pero bueno, si no quieres decírmelo.

No podía permitir que se enojase conmigo y de esa manera, debía actuar y con suma rapidez. Estiré mi mano y alcancé la su muñeca, por favor déjame explayarte lo que siento de una vez por todas.

-Mírame—y se volteó—, yo… yo te quiero—siente sus mejillas arder, pero no como amigo, yo… —baja la mirada—, desde hace mucho tiempo—la sube—, te he amado. Por eso, me cuesta hablarte un poco, yo sé que no puedo estar contigo pero, tampoco puedo evitar esto y guardarlo por más de cinco años duele… y mucho—aquella lágrima se desliza por su mejilla dejando ver cuán doloroso ha sido mantenerlo todo ese tiempo en silencio.

Unos pasos hacen que ambos fijen su mirada a la puerta y se encuentran con un Hikaru algo sorprendido por la situación.

-Lo siento—es lo que dice Ryutaro antes de irse y cambiarse rápidamente para salir de inmediato de allí.

-¿Qué ha estado sucediendo aquí?—interroga Yaotome todo confuso con lo que ha visto pero no ha escuchado.

-Yo… yo le rompí el corazón—manifiesta adolorido con su triste rostro y su mano derecha en el pecho.

-¿Eh? Será mejor que lo busques o bajo esta lluvia le puede pasar algo.

Fue lo único que oyó Yabu antes de emprender la carrera e intentar encontrar al amor de su vida que, muy tarde se dio cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia él.

Corría y corría, tenía que encontrarlo pues, con la inmensa lluvia podría pasarle cualquier cosa, más se trataba de la persona que en verdad amaba, a quien creyó que lo veía a si mismo como un amigo nada más. Pero resultaba que estaba enamorado de él, y lo descubrió de una manera inesperada, ¿en dónde estarías Ryutaro?

Al fin pudo encontrarlo pero este estaba por ser atropellado por un camión, ese niño y su odiosa ignorancia hacia las calles que son peligrosas, nunca pudo entender que debía mirar siempre para todos lados.
En un intento por detenerlo o gritarle, que se hacía demasiado corto o mudo para el pequeño por la distancia, mejor era intentar atraparlo con sus propias manos y sacarlo del camino.

-¡¡RYUTARO!!

Pero sus manos no lo alcanzaron y el pobre hámster fue arrollado por un enorme camión que se desplomo por la calle luego del impacto con el niño.

Yabu mantenía la mirada vidriosa, no podía entender ni creer lo que había pasado, y por qué razón no pudo hacer nada con eso, ¿por qué así acabo la vida de Ryutaro siendo tan joven?



Un año después.

La imagen de Yabu parado en el cementerio ya era normal, debes en cuando iba a visitar a Ryutaro al cementerio, y como aniversario de su muerte no iba a fallar. Estaba triste, apenas había logrado recomponerse y gracias a Hikaru, pero ese día no tenía nada de bueno, eran puros sentimientos de tristeza y vacío.

Por que nunca pude verlo, tus sonrisas, tus ojitos brillantes, todo eso que hacías era para mí, querías captar mi atención. Lo lograste, ¿pero por que yo fui tan tonto y no termine de darme cuenta de ello hasta el final? ¿Qué hice mal para que te fueras de mis brazos? Ni llorándote, ni gritándote puedo alcanzarte, ¿por qué no vuelves a mi lado, por que te has ido? Una y mil lágrimas salen bañando el rostro de Kota, quien muy arrepentido no acaba de recuperarse completamente, Ryutaro se ha ido y ya nada podrá hacerlo volver.

Arroja su mirada al cielo y sigue llorando, como mirando a su pequeño Ryuu.

-Ryutaro, dime por que…



Es todo me voy ya :L espero no hayan llorado sino que... que no se que decir pero, no me gustan los finales tristes pero nunca faltan o no? xD Una vez más gracias por leer ^^

Se cuidan, Bye-chan~